La terapia Gestalt y el reto de la documentación: cómo se puede apoyar la práctica experiencia en las herramientas digitales

A pesar de su importante recorrido clínico, la terapia Gestalt (TG) sigue sin tener mucho peso ni influencia en la investigación científica. Como destaca la revisión sistemática de Rosalba Raffagnino de 2019, la eficacia de la TG es evidente, sobre todo en entornos grupales y en el trabajo emocional/interpersonal, pero carece todavía de una base empírica consistente que esté a la altura de su rica base teórica y experiencial.

Las propias fortalezas de la TG, como su enfoque en el aquí y ahora, el lugar central del “sí mismo” y su método fenomenológico, dificultan a menudo la medición estandarizada de los resultados. 

El papel de la documentación en la práctica gestáltica

Uno de los retos actuales de la terapia Gestalt radica en cómo documentar el proceso terapéutico. A diferencia de los enfoques más centrados en los síntomas, la TG se centra en la presencia, el contacto y el sentido, elementos que se desarrollan de forma única en cada sesión.

Aun así, una buena documentación desempeña varias funciones esenciales:

  • Ayuda a los terapeutas a hacer un seguimiento de los temas terapéuticos que van surgiendo, como las polaridades, las gestalts fijas y las necesidades emergentes.
  • Fomenta y facilita la reflexión clínica, la supervisión y el cuidado continuado.
  • Contribuye a ampliar la base empírica de las terapias humanistas, lo que permite futuras investigaciones y un mejor diálogo profesional.

Una documentación apropiada para la terapia Gestalt, en vez de simplificar en exceso y reducir la experiencia a meros datos, puede servir más bien como una extensión del propio proceso de toma de consciencia y proporcionar un momento de reflexión posterior a la sesión que respeta la fluidez del trabajo y proporciona una estructura a la terapeuta.

Documentar sin reducir: un nuevo enfoque

Esto plantea una pregunta importante para nuestro enfoque: ¿cómo podemos sostener unas prácticas de documentación que reflejen la profundidad y los matices de la terapia experiencial?

Las herramientas digitales emergentes, como Evinotes, han comenzado a abordar esta necesidad. En lugar de ofrecer plantillas rígidas, las plataformas como Evinotes exploran formas de apoyar la redacción clínica que respeta la complejidad, la fluidez y la creación de significado.

Al proporcionar formatos adaptables para tomar notas, que incluyen un espacio para reflexionar sobre conceptos gestálticos como los estilos de contacto, las polaridades, las condiciones del campo o la dinámica figura/fondo, estas herramientas pueden ayudar a las terapeutas a mantenerse centradas en el proceso, al tiempo que satisfacen las necesidades prácticas de su profesión.

Es importante destacar que no se trata de buscar una estandarización, sino de crear condiciones en las que la reflexión, la conciencia y la investigación puedan coexistir, y en las que la documentación no sea una carga, sino un apoyo para un trabajo clínico profundo.

Qué implicaciones tiene esto para nuestro campo

Conforme la terapia Gestalt se tiene que desarrollar dentro de sistemas de salud mental cada vez más “orientados a la evidencia”, se hace más urgente la necesidad de un corpus documental significativo y basado en la práctica. No como una concesión a la burocracia, sino como una forma de articular el valor del trabajo experiencial en un lenguaje que resuene tanto dentro como fuera del encuentro terapéutico.

Crear un espacio para la documentación reflexiva también invita a los clínicos a comprometerse de forma más crítica con sus propios métodos:

  • ¿Cómo hacemos visible lo que más importa en la terapia, sin sobresimplificarlo?
  • ¿Cómo podemos desarrollar herramientas y prácticas que sean leales al proceso, al contacto y a la presencia?
  • Y, como comunidad, ¿cómo podemos contribuir a un reconocimiento más amplio de los enfoques humanistas dentro del marco científico?

No se trata solo de una tarea clínica o metodológica, sino también ética: proteger la integridad de los enfoques experienciales y, al mismo tiempo, hacerlos accesibles, investigables y comunicables.

Al reflexionar sobre cómo documentamos y desarrollar herramientas que apoyan esa reflexión, participamos en la configuración del futuro de la terapia Gestalt, tanto como práctica como profesión.